bchis_web_010_1200x1200¡A llegado el momento de dejar a mis padres, abandonar mi casa y madurar!

Esto es algo que muchos pensamos cuando decidimos dejar nuestro confortable hogar para buscarnos la vida por nuestra cuenta.
Lo cierto es que, en esos momentos no somos lo suficientemente conscientes de lo que implica tomar esta decisión.
Es fácil ser independiente cuando se cuenta con dinero suficiente, la difícil tarea inicia cuando en realidad empezamos a vivir solos, asumiendo responsabilidades que antes no nos preocupaban.
Imagina que cuando vivías con tus padres no tenías que preocuparte de casi nada, era una vida totalmente relajada.

Muy bien, has decidido ser independiente y eso esta muy bien.

Te presentamos algunos datos que debes tener en cuenta cuando decidas abandonar el nido:

Aprender a vivir contigo mismo: Acepta tus responsabilidades y roles con madurez.
Familiarízate con tu sombra: Quizá sea tu sombra con quien platiques continuamente, e incluso cuando no encuentres las cosas en su lugar, preguntaras a tu sombra donde lo has dejado.
Convivir con tu sombra puede ser interesante pero no es recomendable acostumbrarte a ella, muchas veces suele disfrazarse de soledad.
Para ello es necesario socializar con tu entorno. Es fácil aislarse y dejar que los pensamientos negativos influyan, así que debes hacer un esfuerzo para que tu mente no caiga en la soledad, sal de casa, visita a tus amigos, has ejercicio y no dejes que tu departamento se convierta en tu mundo.
Distribuye gastos: A partir de ahora tendrás que cubrir gastos en alquiler, luz, agua, y muchas otras cosas necesarias para tu supervivencia.
Al principio esto te agarrara de sorpresa, es normal hasta que logres tener conciencia cuanto gastarás en realidad. “Esto será un aprendizaje enriquecedor”

Plantea metas futuras

Independientemente de la los ingreso económicos que tengas, debes distribuir un porcentaje para tus ahorros. Nunca sabes cuando podrás necesitarlos.

No dejes de visitar a tus padres: Cuando visites tu antigua casa procura mostrar una imagen realista de lo que has construido en tu nuevo mundo de independencia. Ahora eres una nueva persona.

Hay decisiones en la vida que nos cuesta mucho trabajo aceptarlas y que al principio pueden ser dolorosas, pero son necesarias.

Que tu salida de casa no sea a medias, no regreses con tus padres al mínimo problema, no dejes que la depresión se apodere de tus ideales.

Lucha por ser mejor cada día, después de la tormenta viene la calma.
Cuando decides volar estas confiando en ti mismo, y demostrando a tus padres que hicieron un excelente trabajo contigo, que has aprendido a ser fuerte y quieres alcanzar tus ideales.

Recuerda que muchas veces para ganar algo mejor, debes renunciar a muchas cosas.
¡Buena suerte!